(Cartagena, hacia 556 - Sevilla, 636) Obispo, teólogo y erudito
de la España visigoda, elevado a la santidad por la Iglesia Católica y
proclamado, más tarde, Doctor Universal de la Iglesia. Su padre, llamado
Severiano, pertenecía a un familia hispano-romana de elevado rango social; su
madre, en cambio, era de origen visigodo y, según parece, estaba lejanamente
emparentada con la realeza.

San Isidoro de Sevilla (óleo de Murillo)
Se formó con lecturas de Agustín de Hipona y San Gregorio Magno;
estudió en la escuela Catedralicia de Sevilla donde aprendió latín, griego y
hebreo. Al morir su hermano Leandro, arzobispo de Sevilla, lo sucedió en el
gobierno de la diócesis, y su episcopado duró 37 años (599-636). Vivió en una
época de transición entre la decadencia de la Edad Antigua y del mundo romano,
y el nacimiento de la Edad Media y de las nuevas nacionalidades de influencias
germanas.
En ese contexto, se propuso recomponer las debilitadas
estructuras culturales de España, y desplegó todos sus recursos pedagógicos
para contrarrestar la creciente influencia de las culturas consideradas
bárbaras. Propició el desarrollo de las artes liberales, del derecho y de las
ciencias, y en el Cuarto Concilio Nacional de Toledo, iniciado el 5 de
diciembre del 633, estableció las bases de un decreto que impuso una política
educativa obligatoria para todos los obispos del reino.
Isidoro de Sevilla fue un escritor muy prolífico y un
infatigable compilador y recopilador. Compuso numerosos trabajos históricos y
litúrgicos, tratados de astronomía y geografía, diálogos, enciclopedias,
biografías de personas ilustres, textos teológicos y eclesiásticos, ensayos
valorativos sobre el Antiguo y Nuevo Testamento, y un diccionario de sinónimos.
Su obra más conocida es Etimología (hacia 634), monumental enciclopedia que
refleja la evolución del conocimiento desde la antigüedad pagana y cristiana
hasta el siglo VII. Este texto, también llamado Orígenes y dividido en veinte libros, tuvo enorme
influencia en las instituciones educativas del Medioevo y fue impreso diez
veces entre 1470 y 1529. Casi un siglo después de su muerte fue declarado
Doctor de la Iglesia por el papa Inocencio XIII.